Historia Tribu Pijao

La toponimia pijao se caracteriza por la terminación ima o ema. Su lengua estaba estrechamente relacionada con la de los Panches del occidente de Cundinamarca. A fines del siglo XVI, prepararon una sublevación general dando asaltos por las noches a las poblaciones por medio de flechas encendidas. Emboscaban a los españoles guarneciéndose después en las selvas impenetrables; nunca se dejaban ver durante el día. La sacerdotisa Yulima, que regentaba un santuario religioso pijao en las cercanías del volcán Machín, fue asaltada por los españoles y hecha prisionera, siendo conducida encadenada hasta Ibagué, en cuya plaza principal se le incineró viva por los conquistadores y mientras agonizaba recibía bendiciones de un sacerdote para que su alma volara pronto al cielo. En 1602 los pijaos, dirigidos por Calarcá, iniciaron una guerra general contra los europeos. Ciudades españolas de esta región de la Nueva Granada como Cartago, Buga, Ibagué, Neiva y La Plata vivieron por aquella época un período de terror. Cuando atacaban ciudades, encendían fogatas en señal acordada para convocar los guerreros. Supuestamente los pijaos eran antropófagos y marcaban los caminos con huesos de los enemigos. Los pijaos fueron finalmente derrotados en 1608 cuando los españoles ganaron la colaboración de un líder indígena conocido como Don Baltasar y además, adelantaron una guerra de tierra arrasada, en que quemaban los cultivos de los pijaos.