La desmovilización masiva de 18 integrantes del frente urbano “Manuel Cepeda Vargas” de las Farc, que delinquían en el barrio “Juan 23” en el puerto de Buenaventura, fue el resultado de una trabajo conjunto entre la Armada Nacional, la Policía Nacional, el DAS, la Alta Consejería para la Reintegración y la Consejería para la Paz.
Entre los milicianos desmovilizados se encuentra el sujeto Wilber Valencia Mosquera, alias “W”, quien llevaba cinco años en la organización y se desempeñaba como cabecilla de milicias del barrio “Juan 23”, así mismo una mujer con un menor de pocos meses de nacido.
El grupo de desmovilizados que inició los trámites para incorporación al programa de reintegración que ofrece el Gobierno Nacional, entregó una escopeta calibre 12, dos pistolas 9 milímetros, una sub-ametralladora, una granada de humo, dos proveedores y siete cartuchos calibre 9 milímetros.
La desmovilización se logró gracias a la presión ejercida por las tropas de Infantería de Marina y la Policía Nacional, sumada a las gestiones de acercamiento de los organismos gubernamentales como gestores y facilitadores para proceso de reintegración a la sociedad.
Los milicianos tenían como principal tarea en la organización, proveer el apoyo logístico para las estructuras del frente urbano “Manuel Cepeda Vargas” de las Farc, que delinquen en los ríos Raposo y Yurumangui, con el fin de mantenerlos activos y dotados en sus actividades delincuenciales. De igual manera eran importantes colaboradores para perpetrar atentados terroristas en contra de la población y de homicidios selectivos en la ciudad.
La Armada Nacional, a través de la Infantería de Marina con el apoyo de las demás entidades gubernamentales, continuará con la tarea de lograr más desmovilizaciones, toda vez que estos hechos contribuyen a la disminución del alto índice de violencia e inseguridad, que se vive en el más importante puerto del Pacífico colombiano.
SNA